Wednesday, December 21, 2005

Hoy era el día


Releía nervioso una y mil veces la carta, miraba la dirección y coincidía, pero sin embargo nadie repondía al timbre (timbre es una forma de decir, porque era mezcla del sonido de una sirena con golpes de tambor, nunca había escuchado un llamador semejante). No habrá nadie, o estará en el baño, se decía e impaciente y sistemáticamente cada cinco minutos volvía a llamar, no puede ser que no tenga nadie para atender la puerta, alguien de su jerarquía, claro, las cosas ya no son como antes, pero igual seguía siendo poderoso y respetado, al menos un criado debía tener.
Además estaba extremadamente solo, la oscuridad ganaba todas las dimensiones del espacio y un viento helado golpeaba su rostro sin piedad. Terco, como era, no se iba a dar por vencido así nomás, le había tomado mucho tiempo, años!!!, conseguir la entrevista y no se iría sin hablar con El. Quería explicaciones, motivos, razones de su proceder este último tiempo. Tenía derecho, no?. Ufa...nadie contesta...Había perdido la noción del tiempo, y para colmo nadie a quién preguntar, pero la misiva era clara y la dirección la correcta, además era imposible que no estuviera!! Si era necesario iba a dejar la vida allí mismo, pero no se retiraría sin verlo.
Por las dudas volvía a leer la nota:
"Estimado Sergio, te espero a las 21 horas en..................., por favor se puntual.
Atentamente,

DIOS "

2 comments:

Pato Grovas said...

Me encantaria saber si por fin pudo verlo? y si fue asi que le pregunto y que le contesto .....y porque lo habia elegido a el..que buscaba?
quizas si la forma de verlo era dejando la vida alli mismo, nunca pueda tener las respuestas que digo nunca!!!!

animal storm said...

Faltó a la cita, tiene todo el tiempo por delante, pero las respuestas las necesita ya.