
Mis ojos ausentes penden de la soga,
El viento los arrulla,
El graznido del fénix traspasa las órbitas,
Mientras,
Ellos continúan mirando hacia la nada,
En busca de imágenes olvidadas,
Perdidas en el azul del aire,
Disueltas en el gris del tiempo.
Soy un animal de teatro, vivo por y para el teatro. Mi espacio escénico es el mundo, mi techo es el infinito y mi piso es el infierno.


