Se mi guía, enseñame el camino de tus fantasías y tus gozos, llévame hasta el fondo de tu alma y conviérteme en piloto de tus vuelos, quiero ser el detonador de tus explosiones y que juntos remontemos el abismo para caer libremente en el vacío de los sueños. Enciende el grabador, y cuando ya no estemos juntos, que la cinta gire locamente sin fin y sin principio hasta encenderse en llamas y recordarnos así, como ahora, en nuestra locura y éxtasis, por siempre, marcado a fuego. Morir por un instante interminable y revivir al tiempo, de eso se trata.
Soy un animal de teatro, vivo por y para el teatro. Mi espacio escénico es el mundo, mi techo es el infinito y mi piso es el infierno.
Saturday, August 27, 2005
Enseñame el camino
Se mi guía, enseñame el camino de tus fantasías y tus gozos, llévame hasta el fondo de tu alma y conviérteme en piloto de tus vuelos, quiero ser el detonador de tus explosiones y que juntos remontemos el abismo para caer libremente en el vacío de los sueños. Enciende el grabador, y cuando ya no estemos juntos, que la cinta gire locamente sin fin y sin principio hasta encenderse en llamas y recordarnos así, como ahora, en nuestra locura y éxtasis, por siempre, marcado a fuego. Morir por un instante interminable y revivir al tiempo, de eso se trata.
Sunday, August 21, 2005
Mi atlas de anatomía
Cuando escribo, Galileo y Copérnico son unos ignorantes, porque el centro del Universo para mi es la Tierra, el Sol sólo sirve para acalorarnos de vez en cuando dando vueltas alrededor nuestro, y la Luna es un constante estímulo a nuestras historias de Amor y de Muerte. Cuando escribo, así mismo cuando hago el amor es mi corazón el que piensa, el que palpita, se pone frenético y retumba hasta traspasar ambos cuerpos. No me imagino las neuronas y sus neurotransmisores dirigiendo actos tan sublimes. Has visto una neurona aumentar de tamaño y latir al compás del sexo? A mi sólo me late la sien cuando tengo bronca y algo me pone furioso, pero igual es producto del aumento de la presión de mis venas porque el corazón quiere explotar de furia. Obviamente, nunca se me hubiera ocurrido expresar estas teorías en las clases de fisiología porque todavía estaría cursándola. Por ahora, dejadme creer en el corazón como centro de mi universo, dejadme pensar que mi sangre por momentos transmigra en palabras, es más, creo que así como Flaubert escribió su "Diccionario de los lugares comunes", salvando las abismales distancias, voy a tratar de escribir mi Atlas del cuerpo humano, reemplazaré los glóbulos rojos por las consonantes, los blancos por las vocales, y veré que sorpresas me depara mi imaginación. Obviamente en ese diccionario tendrán forma física el alma y el espíritu, fuente de inspiración de millones de historias.
Thursday, August 18, 2005
La cama de la abuela
Nunca supe cómo empezó ni cuando. Es más, creo que sólo yo se de su existencia y mi interés en no divulgarlo se basó más en evitar que me crean loco que en ocultar divulgar tan espectacular suceso.
Ahora comprendo los gritos de la abuela cuando era chico, que mamá atribuía a su demencia senil.
Cuando murió nadie volvió a ocupar su cuarto. Solo yo lo utilizaba como lugar de juegos y a veces me quedaba dormido en el piso, esas tardes que estaba muy cansado.
Por qué no te acuestas sobre la cama me preguntaban a menudo.
No se, era mi respuesta, pero es que la cama de la abuela era como un lugar sagrado para mi y no quería profanarlo. ¡Que idea más tonta!
Una tarde me quedé jugando con los muñequitos de plomo sin darme cuenta de la hora, el sol se había puesto y empecé a sentir frío, los dedos de las manos y los pies parecían dos sorbetes helados, y mis ojos empezaron a sentir una pesada somnolencia que hizo que casi sin darme cuenta comenzara a invadirme el sueño. Tenía frío, me dormía, …y allí a pocos pasos la cama me atraía seductoramente.
No puedo recordar como, lo último que recuerdo es las suaves sábanas blancas con perfume a rosas, y la gruesa frazada que me cubría hasta la mitad de la cara…..y el sueño……y la música…….y esa almohada tan confortable…..hundible……todavía tenía el olor de la abuela……..
Me desperté sobresaltado al sentir la sensación de vacío, desesperado extendí mis brazos para tratar de asirme a algo, pero el algo era la nada, sólo sombras, vacío y la sensación espantosa de caer a gran velocidad.
Quise gritar pero no salían palabras de mi boca, el viento era el que producía mi cuerpo al caer a gran velocidad, empecé a girar vertiginosamente, girar y caer, combinación ideal para incitar al vómito…….
Permanecí cayendo quién sabe cuanto tiempo, quizás horas, tal vez segundos, no lo se, porque me desvanecía y recobraba el conocimiento con la misma velocidad del parpadeo. Hasta que en un momento choqué (es un decir) contra una masa gelatinosa que absorbió mi cuerpo y me fue chupando como una ciénaga.
La sustancia gelatinosa se fue pegando a mi cuerpo, penetró por mis oídos, mis fosas nasales, se adhirió a todo mi cuerpo, ¡ no podía respirar!!!
Y cuando intenté abrir la boca se introdujo a una velocidad escalofriante hasta ocupar creo cada uno de mis espacios vitales.
Si no fuera por mi desesperación me parecía estar viviendo un capítulo de Matrix. Me desvanecí completamente y empecé a despedirme de la vida.
No se cuanto tiempo permanecí inconsciente, se que cuando desperté me hallaba sobre un piso húmedo de grandes y fríos adoquines, parecía un callejón de una película yanqui recreada a principios del siglo XX.
Escuchaba ruidos de caballos tirando carruajes, murmullo de voces a la distancia, y sentía un olor nauseabundo que me rodeaba y se impregnaba a mis ropas misteriosamente secas. Mis manos dejaban ver sus venas marcádamente azules, y al revisar mi cuerpo me di cuenta que similaba un gran mapa de rutas, ya que las venas resaltaban sobre mi blancas piel como señalando distintas rutas hacia quien sabe dónde.
Qué había ocurrido? Dónde me hallaba?
No tuve tiempo de responder a mis preguntas pues pude divisar con gran temor que tres o cuatro siniestros animales de afilados colmillos venían directamente a mi persona. Parecían lobos o mastines, pero eran espantosamente grandes y parecían hambrientos o poco amistosos.
No me quedé a averiguarlo, me levanté de un salto y empecé a correr en sentido contrario de las bestias. No se de donde saqué tal velocidad y agilidad pero al llegar al final del callejón sin salida pegué un enorme salto y me atrapé el último peldaño de una escalera de emergencia que terminaba a dos metros del piso.
Con esfuerzo me agarré a ella y apenas pude salvar mi cuerpo de la cruel embestida, a pesar de que uno de los animales quedó colgado de mi pie izquierdo.
Por suerte llevaba los odiosos zapatos gruesos y duros que mis padres me obligaban a llevar por mi pie plano, si alguna vez vuelvo a verlos les agradeceré haber salvado mi pie.
De un terrible patadón con el otro pie pude desembarazarme del animal quien quedó con mi zapato, trozos de medias y algunas gotas de sangre y piel. Debo considerarme afortunado, podría haber sido peor.
Rápidamente subí por la escalera dejando atrás una jauría de bestias hambrientas, rabiosas y salvajes. Intenté entrar en el primer piso pero la ventana estaba cerrada, no había luces en su interior y no se visualizaba vida alguna, golpeé furiosamente tratando de romper el vidrio o llamar la atención, pero parecía blindex indestructible.
En el segundo piso un hombre con cara de pocos amigos y apuntándome con una escopeta que por suerte no gatilló me convenció de seguir subiendo, en el tercero encontré la ventana abierta, y me lancé hacia adentro esperando lo peor.
No había nadie, ni nada. Era un cuarto vacío sin muebles, sin luces, sin nada.
Por suerte tenía la ventana abierta. Con cuidado me asomé hacia fuera para ver que era de mis perseguidores y los ví entretenidos en despedazar una rata enorme del tamaño de un gato. Los chillidos de la rata al ser despedazada y los gruñidos de las bestias daban al espectáculo una imagen siniestra.
El pensar que la rata podría haber sido yo y los chillidos míos me generó un estado nauseoso tal que me hizo vomitar lo poco que quedaba en mi estómago, bilis y una extraña mucosidad verdosa.
De golpe sobresaltado escuché cuatro disparos muy cerca, primero creí que eran dentro del cuarto pero enseguida reconocí que venían de la calle.
Con sigilio me asomé y pude ver las cuatro enormes bestias con las cabezas despedazadas, la conjunción de una de ellas con restos de la enorme rata era una imagen digna de pesadilla, Ja, como si yo estuviera viviendo una aventura paradisíaca!!!!!
Seguramente el vecino de abajo, deseoso de dispararle a algo o molesto por los ruidos decidió poner fin a la macabra sinfonía. Por las dudas, metí mi cabeza dentro rápidamente, cerré la ventana con doble pestillo y me dispuse a recorrer el apartamento.
No di dos pasos cuando sentí un terrible golpe en mi cabeza y creo que otro más, pero no puedo decir con certeza porque me desvanecí inmediatamente mientras mi sangre dulce y caliente empezó a bañar mi compungido rostro.
No se cuanto tiempo pasó ni como llegué a ese lugar, pero estaba en una especie de sótano húmedo, con cadenas en mis mano y en mis pies y semi colgado de una de las mohosas paredes.
Mis pies descalzos apoyaban sobre dos pequeñas salientes planas de acero pero estaba tensado de tal forma que no podía moverme ni desplazarme.
Para mantenerme más ajustado tenía como abrazadera que saliendo de la pared aprisionaban mis brazos, mi cintura y mis pantorrillas.
Había algo que no había notado antes pero ahora me daba cuenta, ya no era el chico de diez años que se había acostado en la cama de mi abuela, era un adulto y debería tener entre veinte y treinta años.
Qué había ocurrido conmigo? Qué fue de mi niñez? Qué explicación posible había de todo esto si es que había alguna?
Debía ser una pesadilla, pero los dolores me eran tan reales…….
Súbitamente interrumpí mis pensamientos porque un ruido extraño empezó a llamar la atención de mi ya perturbada mente….era como un arrastrarse que cada vez sonaba mas fuerte, el ruido se aproximaba, empecé a sudar copiosamente, eran gruesas gotas de sudor mezcladas con tierra y sangre, por Dios, si era un pesadilla que termine pronto y sino también. Mi cuerpo era un solo dolor y un solo gemido. Y ese ruido que avanzaba.
Lo primero que ví fue una niebla que empezó a inundar el lugar, mas que niebla era el aliento calido que sale en un ambiente frío, como cuando soplamos en espacio helado y creamos como un humo y jugamos tratando de formar extrañas figuras.
El humo empezó a llenar todos los espacios del cuarto, y se empezó a pegar a mi cuerpo. Aire cálido, húmedo y fétido que me penetraba por debajo de las ropas (y estas ropas de dónde habían salido?), humedecían mi cuerpo y me generaban una extraña sensación pegajosa. El miedo si era posible iba en aumento (cuáles son los límites del miedo?), y alcanzó su clímax cuando ví una extraña criatura incapaz de describir con mis sentidos.
Por suerte el miedo pudo más y perdí el conocimiento, aunque sentía dolores desgarradores imposibles de cuantificar, que me despertaban y volvía a desvanecerme.
Si hubiera podido pedir la muerte lo hubiera hecho, o quizás de eso se trataba.
Desperté quién sabe después de cuanto tiempo.
Fue una luz muy potente que hirió mis ojos lo primero que vislumbré, cuando pude acostumbrar mi vista reconocí que se trataba del Sol!!!! Miré a mis costados y estaba tirado en medio de un campo verde de cara al Sol.
Debería ser mediodía, porque estaba justo arriba mío, quise taparme con las manos, un dolor insoportable y una pesadez indescriptible me costó llevar mis …..MIS MANOS!!!!, no tenía manos, mis manos habían desaparecido y dos muñones eran el fin de mis brazos, semejante visión me hizo lanzar un alarido impresionante, creo que debe haberse escuchado a kilómetros de distancia……..me desmayé de la impresión.
Desperté de noche ya, pero en el mismo sitio, la luna iluminaba mi cuerpo y mi alrededor, por un lado sentí felicidad de que no tenía otra sorpresa de otro lugar, pero por el otro, con mucho miedo llevé mis inexistentes manos al frente de mi cara y pude comprobar que los muñones seguían allí y mis manos quién sabe dónde…..
Un revólver, por favor un revólver para termina con esto, pero solo tenía andrajos como ropa y un cuerpo lacerado, lastimado y quemado por los efectos del sol de quien sabe cuanto tiempo. Me semi incorporé y lo que veía de mí eran piel y huesos, recorrí visualmente el resto de mi cuerpo y no pude descubrir otras mutilaciones.
Por qué todo esto? Qué significaba, cómo había llegado allí?
Me incorporé a duras penas, me pesaba todo y dar un paso detrás de otro era más difícil que hacer la vertical (nunca pude en mis diez años de vida recordable).
Daba dos pasos seguidos y caía por la fragilidad de mi cuerpo y un sentimiento de vértigo e inestabilidad.
Por un momento pensé dejarme caer allí y esperar la muerte, que no debía estar lejos, y traería paz y descanso a esto que era mi vida.
Y si ya había muerto? Y si esto era una prueba antes de pasar a otra vida o a otro estado energético? Y si esto era el tan temido infierno?
Estaba ensimismado en tratar de mantener el equilibrio, pensar en otra cosa, caminar en dirección recta hacia lo que parecía una luz en el horizonte (sería esa la famosa luz de la que todos hablan que es la entrada a la otra vida o la salida de ésta?) cuando las tierra se abrió a mis pies y empecé a caer en el vacío, al principio intenté en vano agarrarme con mis muñones a algo, pero no había nada a que asirme y si hubiera habido algo, que podría hacer con dos muñones y sin fuerzas……caí., caí, y caí sin parar, esperando el choque que terminara con todo…………..perdí el conocimiento por enésima vez.
Desde la cama veo la luz del sol entrar por la ventana, por el reflejo sobre la pared puedo determinar aproximadamente la hora del día.
La enfermara entra con mi desayuno puntualmente a las diez de la mañana, tostadas con manteca y mermelada, té con leche tibio y las cinco pastillas diarias.
Por suerte hace tiempo que no recibo inyecciones y que suspendieron los electroshocks al ver que mi comportamiento había cambiado favorablemente.
Una vez al día me permiten salir al jardín, solo acompañado por dos robustos enfermeros, más que nada para levantarme al momento cuando tengo mis caídas espontáneas. No puedo hablar, será porque no tengo lengua, pero cuando estoy medianamente lúcido me hago entender por señas.
El otro día vinieron mis padres a visitarme, parece que era mi cumpleaños porque me trajeron una torta con veinticinco velitas, las cuales me costó soplar no sin antes babear todo el biscochuelo.
Me sigue molestando que me pongan esposas a los barrotes de la cama, sobre todo porque me raspan las cicatrices de las muñecas, pero está bien, por algo será, algo no debo haber hecho bien.
FIN
Ahora comprendo los gritos de la abuela cuando era chico, que mamá atribuía a su demencia senil.
Cuando murió nadie volvió a ocupar su cuarto. Solo yo lo utilizaba como lugar de juegos y a veces me quedaba dormido en el piso, esas tardes que estaba muy cansado.
Por qué no te acuestas sobre la cama me preguntaban a menudo.
No se, era mi respuesta, pero es que la cama de la abuela era como un lugar sagrado para mi y no quería profanarlo. ¡Que idea más tonta!
Una tarde me quedé jugando con los muñequitos de plomo sin darme cuenta de la hora, el sol se había puesto y empecé a sentir frío, los dedos de las manos y los pies parecían dos sorbetes helados, y mis ojos empezaron a sentir una pesada somnolencia que hizo que casi sin darme cuenta comenzara a invadirme el sueño. Tenía frío, me dormía, …y allí a pocos pasos la cama me atraía seductoramente.
No puedo recordar como, lo último que recuerdo es las suaves sábanas blancas con perfume a rosas, y la gruesa frazada que me cubría hasta la mitad de la cara…..y el sueño……y la música…….y esa almohada tan confortable…..hundible……todavía tenía el olor de la abuela……..
Me desperté sobresaltado al sentir la sensación de vacío, desesperado extendí mis brazos para tratar de asirme a algo, pero el algo era la nada, sólo sombras, vacío y la sensación espantosa de caer a gran velocidad.
Quise gritar pero no salían palabras de mi boca, el viento era el que producía mi cuerpo al caer a gran velocidad, empecé a girar vertiginosamente, girar y caer, combinación ideal para incitar al vómito…….
Permanecí cayendo quién sabe cuanto tiempo, quizás horas, tal vez segundos, no lo se, porque me desvanecía y recobraba el conocimiento con la misma velocidad del parpadeo. Hasta que en un momento choqué (es un decir) contra una masa gelatinosa que absorbió mi cuerpo y me fue chupando como una ciénaga.
La sustancia gelatinosa se fue pegando a mi cuerpo, penetró por mis oídos, mis fosas nasales, se adhirió a todo mi cuerpo, ¡ no podía respirar!!!
Y cuando intenté abrir la boca se introdujo a una velocidad escalofriante hasta ocupar creo cada uno de mis espacios vitales.
Si no fuera por mi desesperación me parecía estar viviendo un capítulo de Matrix. Me desvanecí completamente y empecé a despedirme de la vida.
No se cuanto tiempo permanecí inconsciente, se que cuando desperté me hallaba sobre un piso húmedo de grandes y fríos adoquines, parecía un callejón de una película yanqui recreada a principios del siglo XX.
Escuchaba ruidos de caballos tirando carruajes, murmullo de voces a la distancia, y sentía un olor nauseabundo que me rodeaba y se impregnaba a mis ropas misteriosamente secas. Mis manos dejaban ver sus venas marcádamente azules, y al revisar mi cuerpo me di cuenta que similaba un gran mapa de rutas, ya que las venas resaltaban sobre mi blancas piel como señalando distintas rutas hacia quien sabe dónde.
Qué había ocurrido? Dónde me hallaba?
No tuve tiempo de responder a mis preguntas pues pude divisar con gran temor que tres o cuatro siniestros animales de afilados colmillos venían directamente a mi persona. Parecían lobos o mastines, pero eran espantosamente grandes y parecían hambrientos o poco amistosos.
No me quedé a averiguarlo, me levanté de un salto y empecé a correr en sentido contrario de las bestias. No se de donde saqué tal velocidad y agilidad pero al llegar al final del callejón sin salida pegué un enorme salto y me atrapé el último peldaño de una escalera de emergencia que terminaba a dos metros del piso.
Con esfuerzo me agarré a ella y apenas pude salvar mi cuerpo de la cruel embestida, a pesar de que uno de los animales quedó colgado de mi pie izquierdo.
Por suerte llevaba los odiosos zapatos gruesos y duros que mis padres me obligaban a llevar por mi pie plano, si alguna vez vuelvo a verlos les agradeceré haber salvado mi pie.
De un terrible patadón con el otro pie pude desembarazarme del animal quien quedó con mi zapato, trozos de medias y algunas gotas de sangre y piel. Debo considerarme afortunado, podría haber sido peor.
Rápidamente subí por la escalera dejando atrás una jauría de bestias hambrientas, rabiosas y salvajes. Intenté entrar en el primer piso pero la ventana estaba cerrada, no había luces en su interior y no se visualizaba vida alguna, golpeé furiosamente tratando de romper el vidrio o llamar la atención, pero parecía blindex indestructible.
En el segundo piso un hombre con cara de pocos amigos y apuntándome con una escopeta que por suerte no gatilló me convenció de seguir subiendo, en el tercero encontré la ventana abierta, y me lancé hacia adentro esperando lo peor.
No había nadie, ni nada. Era un cuarto vacío sin muebles, sin luces, sin nada.
Por suerte tenía la ventana abierta. Con cuidado me asomé hacia fuera para ver que era de mis perseguidores y los ví entretenidos en despedazar una rata enorme del tamaño de un gato. Los chillidos de la rata al ser despedazada y los gruñidos de las bestias daban al espectáculo una imagen siniestra.
El pensar que la rata podría haber sido yo y los chillidos míos me generó un estado nauseoso tal que me hizo vomitar lo poco que quedaba en mi estómago, bilis y una extraña mucosidad verdosa.
De golpe sobresaltado escuché cuatro disparos muy cerca, primero creí que eran dentro del cuarto pero enseguida reconocí que venían de la calle.
Con sigilio me asomé y pude ver las cuatro enormes bestias con las cabezas despedazadas, la conjunción de una de ellas con restos de la enorme rata era una imagen digna de pesadilla, Ja, como si yo estuviera viviendo una aventura paradisíaca!!!!!
Seguramente el vecino de abajo, deseoso de dispararle a algo o molesto por los ruidos decidió poner fin a la macabra sinfonía. Por las dudas, metí mi cabeza dentro rápidamente, cerré la ventana con doble pestillo y me dispuse a recorrer el apartamento.
No di dos pasos cuando sentí un terrible golpe en mi cabeza y creo que otro más, pero no puedo decir con certeza porque me desvanecí inmediatamente mientras mi sangre dulce y caliente empezó a bañar mi compungido rostro.
No se cuanto tiempo pasó ni como llegué a ese lugar, pero estaba en una especie de sótano húmedo, con cadenas en mis mano y en mis pies y semi colgado de una de las mohosas paredes.
Mis pies descalzos apoyaban sobre dos pequeñas salientes planas de acero pero estaba tensado de tal forma que no podía moverme ni desplazarme.
Para mantenerme más ajustado tenía como abrazadera que saliendo de la pared aprisionaban mis brazos, mi cintura y mis pantorrillas.
Había algo que no había notado antes pero ahora me daba cuenta, ya no era el chico de diez años que se había acostado en la cama de mi abuela, era un adulto y debería tener entre veinte y treinta años.
Qué había ocurrido conmigo? Qué fue de mi niñez? Qué explicación posible había de todo esto si es que había alguna?
Debía ser una pesadilla, pero los dolores me eran tan reales…….
Súbitamente interrumpí mis pensamientos porque un ruido extraño empezó a llamar la atención de mi ya perturbada mente….era como un arrastrarse que cada vez sonaba mas fuerte, el ruido se aproximaba, empecé a sudar copiosamente, eran gruesas gotas de sudor mezcladas con tierra y sangre, por Dios, si era un pesadilla que termine pronto y sino también. Mi cuerpo era un solo dolor y un solo gemido. Y ese ruido que avanzaba.
Lo primero que ví fue una niebla que empezó a inundar el lugar, mas que niebla era el aliento calido que sale en un ambiente frío, como cuando soplamos en espacio helado y creamos como un humo y jugamos tratando de formar extrañas figuras.
El humo empezó a llenar todos los espacios del cuarto, y se empezó a pegar a mi cuerpo. Aire cálido, húmedo y fétido que me penetraba por debajo de las ropas (y estas ropas de dónde habían salido?), humedecían mi cuerpo y me generaban una extraña sensación pegajosa. El miedo si era posible iba en aumento (cuáles son los límites del miedo?), y alcanzó su clímax cuando ví una extraña criatura incapaz de describir con mis sentidos.
Por suerte el miedo pudo más y perdí el conocimiento, aunque sentía dolores desgarradores imposibles de cuantificar, que me despertaban y volvía a desvanecerme.
Si hubiera podido pedir la muerte lo hubiera hecho, o quizás de eso se trataba.
Desperté quién sabe después de cuanto tiempo.
Fue una luz muy potente que hirió mis ojos lo primero que vislumbré, cuando pude acostumbrar mi vista reconocí que se trataba del Sol!!!! Miré a mis costados y estaba tirado en medio de un campo verde de cara al Sol.
Debería ser mediodía, porque estaba justo arriba mío, quise taparme con las manos, un dolor insoportable y una pesadez indescriptible me costó llevar mis …..MIS MANOS!!!!, no tenía manos, mis manos habían desaparecido y dos muñones eran el fin de mis brazos, semejante visión me hizo lanzar un alarido impresionante, creo que debe haberse escuchado a kilómetros de distancia……..me desmayé de la impresión.
Desperté de noche ya, pero en el mismo sitio, la luna iluminaba mi cuerpo y mi alrededor, por un lado sentí felicidad de que no tenía otra sorpresa de otro lugar, pero por el otro, con mucho miedo llevé mis inexistentes manos al frente de mi cara y pude comprobar que los muñones seguían allí y mis manos quién sabe dónde…..
Un revólver, por favor un revólver para termina con esto, pero solo tenía andrajos como ropa y un cuerpo lacerado, lastimado y quemado por los efectos del sol de quien sabe cuanto tiempo. Me semi incorporé y lo que veía de mí eran piel y huesos, recorrí visualmente el resto de mi cuerpo y no pude descubrir otras mutilaciones.
Por qué todo esto? Qué significaba, cómo había llegado allí?
Me incorporé a duras penas, me pesaba todo y dar un paso detrás de otro era más difícil que hacer la vertical (nunca pude en mis diez años de vida recordable).
Daba dos pasos seguidos y caía por la fragilidad de mi cuerpo y un sentimiento de vértigo e inestabilidad.
Por un momento pensé dejarme caer allí y esperar la muerte, que no debía estar lejos, y traería paz y descanso a esto que era mi vida.
Y si ya había muerto? Y si esto era una prueba antes de pasar a otra vida o a otro estado energético? Y si esto era el tan temido infierno?
Estaba ensimismado en tratar de mantener el equilibrio, pensar en otra cosa, caminar en dirección recta hacia lo que parecía una luz en el horizonte (sería esa la famosa luz de la que todos hablan que es la entrada a la otra vida o la salida de ésta?) cuando las tierra se abrió a mis pies y empecé a caer en el vacío, al principio intenté en vano agarrarme con mis muñones a algo, pero no había nada a que asirme y si hubiera habido algo, que podría hacer con dos muñones y sin fuerzas……caí., caí, y caí sin parar, esperando el choque que terminara con todo…………..perdí el conocimiento por enésima vez.
Desde la cama veo la luz del sol entrar por la ventana, por el reflejo sobre la pared puedo determinar aproximadamente la hora del día.
La enfermara entra con mi desayuno puntualmente a las diez de la mañana, tostadas con manteca y mermelada, té con leche tibio y las cinco pastillas diarias.
Por suerte hace tiempo que no recibo inyecciones y que suspendieron los electroshocks al ver que mi comportamiento había cambiado favorablemente.
Una vez al día me permiten salir al jardín, solo acompañado por dos robustos enfermeros, más que nada para levantarme al momento cuando tengo mis caídas espontáneas. No puedo hablar, será porque no tengo lengua, pero cuando estoy medianamente lúcido me hago entender por señas.
El otro día vinieron mis padres a visitarme, parece que era mi cumpleaños porque me trajeron una torta con veinticinco velitas, las cuales me costó soplar no sin antes babear todo el biscochuelo.
Me sigue molestando que me pongan esposas a los barrotes de la cama, sobre todo porque me raspan las cicatrices de las muñecas, pero está bien, por algo será, algo no debo haber hecho bien.
FIN
Tuesday, August 16, 2005
Medicina inútil
Si no puedes curar las heridas del alma, ¿dónde se consigue hilo para suturar las grietas profundas que deja un amor perdido? ¿Quién tiene el mágico ungüento que cicatriza lo invisible? No me vengan con el tiempo, porque el tiempo sin amor aumenta la agonía, profundiza el abismo, nos quita las últimas gotas de aire. ¿Cómo hacer coagular lo incoagulable?, cuando las venas abiertas sangran sin cesar, indicando el camino a nuestro paso, dejando la huella insondable marcada a fuego, como buey humillado por la yerra, esperando el golpe que de fin al sufrimiento, para poder ser libre, y volar arrullado por tus sueños.
Saturday, August 13, 2005
El señor de las palabras
... ciego, absorto testigo de canciones mudas que aún recorren mi cerebro en busca de sordos receptores, cálidos sonidos de hielo que perforan el ventrículo estallando las arterias al momento, manantiales de ideas consumidas en un instante supremo de creación pura, melancolía vagabunda e insolente que se instala sin permiso y para siempre, vacío cuántico vencido por el tiempo de ser, siempre uno más y miles menos, un gentil desconocido, deambulante subterráneo, alpinista melancólico, redentor de espacios muertos y compañero inseparable del señor de las palabras y el quejido de los vientos.
Thursday, August 04, 2005
Locura y teatro
| ¿Es el teatro una vía de canalización de la locura? ¿Cuál es el límite que pone freno a nuestras ideas y nuestros pensamientos para que terminen en una obra teatral y no en un manicomio? La racionalidad? No creo en lo racional como fuente de inspiración. ¿Quién está mas cerca de la percepción de un hecho teatral? Alguien que está continuamente atado a normas , reglas, leyes, conceptos y estructuras rígidas o alguien que está continuamente atado a un chaleco de fuerza? ¿Cuántos de los que caminamos libremente deberíamos estar enchalecados y cuantos enchalecados deberían poder caminar libremente? No estoy tan loco como para creerme todo esto pero tampoco tan cuerdo como para creer que lo blanco es solo blanco y lo negro negro. No me vengan con los grises, en esos no creo ni confío. Prefiero los violetas, los rojos, los azules y los verdes, prefiero las provocaciones a los provocadores, los desencuentros a los desencontrados, los espejados a los espejismos, los inadaptados a los dominados, los desnudos a los abrigados, los transformistas a los transformados, las pechugonas a los despechados, los despedidos a los entregados y los descreídos a los enrolados. Prefiero seguir así, caminando por el borde que pasear en limusina lobotomizado. |
Sunday, July 31, 2005
...ese viejo rincón de la memoria...
Cuanto más me empeño en olvidarte, más te prende a mi memoria, te agarras con uñas y dientes, te fijas cual si un pegamento mágico, instantáneo, indestructible, te pudiera fundir con mi materia gris, para torturarme eternamente. Allí, en ese perdido rincón de nuestro cerebro, que se obstina en guardar aquello que afanosamente queremos olvidar, destruir, incinerar como en un rito sagrado, para que el humo de tu recuerdo se pierda para siempre camino al infinito, incienso cuántico en un viaje hacia la nada, para dejarme libre, suelto, sin cadenas, y sin miedo........
Friday, July 29, 2005
El dolor de estar vivo
...Doy vueltas y vueltas sin encontrar el camino, exprimo mi imaginación buscando el rincón perdido, aquel de los sueños de infancia, el del primer beso, la primera lágrima, donde quedó extraviado el primer diente de mi primer hija, el sobre del primer corte de pelo, las fotos grises de los grises cabellos de la abuela, la imágen perdida del tío Mario antes del disparo, el olor a la comida en los pasillos, los ladridos del perro del vecino, el reflejo del Sol en la ventana semiabierta, los marcos gastados de la puerta, instantes, recuerdos perdidos en el tiempo que no bastan para calmar el dolor, ... cuando lo que duele es estar vivo.
Monday, July 25, 2005
Ausente con aviso
.....fue tu imaginación, un sueño, tu nocturno desvelo, una brisa que envolvió tu cuerpo cristalino y exploró todos tus sentidos, mezcla de melaza y vino tinto embebido con tus velos, caricias de terciopelo sobre tu alma de acero fundido en rosas, fue como un cuento sin final en blanco y negro, caricaturas envueltas en historietas mágicas donde el héroe estuvo ausente, con aviso, pero ausente.........
Wednesday, July 20, 2005
La búsqueda interminable....
....busco respuestas a preguntas eternas, extiendo mi mirada hasta el límite de lo invisible, exploro mi alrededor enviando sensaciones, sentimientos, palabras vagas que provoquen, hieran, inunden el espacio, reboten inventando reacciones que provoquen, hieran y generen sensaciones, sentimientos, palabras....me extiendo hasta lo imposible, hasta percibir tus olores, casi sentir la brisa de tu piel acariciarme, y cuando estoy por tocarte, te desvaneces al instante y solo quedan sombras, fragancias, huellas de tu fuga, el contorno de tu imagen suspendido en el vacío, pero ya no estás.........y vuelvo a empezar.
...la búsqueda intermitente......e interminable.....
Eternamente en la búsqueda, sin lupa, desplazando mis ojos a mi alrededor, extiendo mis sensaciones en todas las dimensiones posibles, busco respuestas, olores, sensaciones que provoquen mas respuestas, mas olores, mas sensaciones, que provoquen, estimulen hasta chocarnos, estremecernos, compenetrarnos uno en cien y cien en uno. La búsqueda intermitente e interminable de aquello que sabemos está, lo percibimos, hasta casi podemos acariciarlo, pero en ese momento lo perdemos y volvemos a empezar.
Monday, July 18, 2005
Siempre
"Aunque no haya luz, el agua escasee, los hombres se sigan matando por ambiciones inertes, siempre habrá algún loco subido a una tarima para tratar de hacer la vida mas llevadera y que todos comprendan que se pude volar sin alas y sin pastillas"
Wednesday, July 13, 2005
...imposible lograr algo....
.. hoy no puedo enhebrar una aguja ni con la ayuda de un microscopio, son esos días en que solo encuentro laberintos y pozos ciegos esperando por un paso en falso, un golpe, una caída, un resbalón de esos largos, interminables, en los que sabés que indefectiblemente terminarás con tu humanidad en el suelo, pero tratas de alargar el momento lo maximo posible. que no se te cruce nadie porque te aferrarás a él/ella para arrastrarl@ en tu viaje al suelo. Y seguro que el suelo ese día es de granito puro, con imperfecciones para que raspe, y alguna punta para que te penetre y sangre. Hoy no puedo hacer otra cosa que aceptar la derrota, las palabras faltan, las ideas huelgan y la cabeza ha cerrado sus puertas a la creación. Todos tenemos días como estos y solo nos queda esperar que pasen, pronto y rápido, para convertirse rápidamente en olvido, no merecen ser recuerdo.
Sunday, July 10, 2005
...respuestas muertas.....
....quise comprender lo imposible, explicar lo inexplicable, esa obsesión por encontrar respuestas cuando no las hay. Por qué siempre tiene que haber respuestas? Esa vieja manía de tener al menos una, de ser posible varias: si no las hay las invento! Como si mi cabeza pudiera contener las ideas ocultas de Da Vinci, como si se pudieran adquirir en la góndola de un supermercado detrás de un código de barras imaginario. Mejor las construyo con palabras vacías y frases hechas, oraciones salidas de la nada que terminan en el margen derecho de cualquier hoja de cuaderno viejo, rasgado por los años, vencido por la angustia de no ser, escondido al fondo de la biblioteca como con verguenza y timidez por mostrar la absurda página de las respuestas muertas.
Tuesday, July 05, 2005
..veinticinco años.......
...25 años...un 28 de junio de 1980 nació mi primer hija, mi cabeza poco sana, poco lúcida, se retorció mas de lo habitual, saltaron los chips (en esa época eran transistores), me subió el colesterol, los triglicéridos, la presión, y yo sólo tenía la edad de ella a partir de ayer. El 31 de octubre de 1996 la última, entre ellas como sandwich dos varones de 22 y 10 años. Entre todos son el agua que da de beber a mis sueños, el aire que permite que mis palabras respiren, mis ojos vean más allá de lo posible y mi cabeza, ya nada sana, nada lúcida, no se retuerza mas porque no puede. Ellos me enseñaron a caminar por las paredes sin perder el equilibrio, me explicaron como caer de un precipicio sin despeinarse y me cuidan día tras día en cada uno de mis vuelos. Ellos me alejan de las franjas amarillas de los subtes, de la tentación de los semáforos en rojo y de la seducción de los huecos de los ascensores. Ellos me alientan cada vez que bajo del escenario para que no deje de subir, ellos levantan el telón cada vez que baja y ponen un lápiz en mi mano para que no tiemble. Ellos son mi luz en mi oscuridad, y son los que me dejan festejar todos los 31 de febrero, aunque no me entiendan.............
¡Qué manera de empezar el día!
Qué manera de empezar el día!!!!!...
Salí de casa sin ganas de salir, a la tercera cuadra ya quería estar adentro de nuevo, por lo que pegué la vuelta y emprendí el regreso. A las dos cuadras me paré, reflexioné en voz alta y me dije: boludo, tenés que ir a laburar, sino quien morfa hoy a la noche? Volví a pegar la vuelta y continué mi camino al subte. Hoy tenía para el pasaje (un avance). Llegué a la entrada, y me paré de golpe, con lo cual recibí un topetazo de alguien que venía atrás mío apurado, el cual recibió otro de otro que venía detrás y así en cadena había detrás de mí ocho personas tiradas en el piso puteándose mutuamente. Qué manera de empezar el día!!!! El último de la fila se levantó enojado, no pude escuchar lo que decía (últimamente no me escucho ni a mi mismo). Pero dio un violento empujón al que lo había detenido, este empujó al siguiente, este al siguiente y el último, el que estaba justo detrás de mí, empezó una aparatosa caída por la escalera de entrada al subte. Y yo? Yo había decidido volver a casa, por lo que no estaba dónde debía estar. Caminé lentamente el camino de vuelta pensando en que decir en el trabajo, cuando caí en la realidad de que hoy entregaban los tickets, ya no quedaba un cobre, las alcancías de los chicos estaban vacías, mis gatos no ahorran, por lo que si o si tenía que ir al trabajo. De última después que entregaran los luncheon me hacía el enfermo y me volvía. Media vuelta y de nuevo camino al subte. Lentamente, cada paso era una lucha, como si arrastrara una tonelada de acero en cada pie, lo cual teniendo en cuenta la velocidad que lleva la gente a primera hora de la mañana porque todos parecen ir corriendo una maratón para llegar tarde a cualquier lugar hacía que todos me empujaran, me golpearan , me insultaran y todos los aran que se les pueda imaginar. Por fin con gran esfuerzo llegué nuevamente a la entrada del subte, metí la mano en el bolsillo para buscar los 70 centavos del viaje de ida y.....oh, sorpresa!!!!! No estaban.... Me detuve de golpe, el que venía detrás de mí como velocista en 100 metros llanos se sorprendió de encontrarme parado, me eludió violentamente y fue a dar con una pobre señora que se empeñaba en subir con sus tres pequeños de la mano y un cochecito de bebé en la otra, cayó con toda su fuerza sobre un señor mayor que subía desprevenido tratando de abrir un paraguas (porque los paraguas no se abren cuando los necesitamos y se abren solos cuando no llueve?), este pegó media vuelta carnero hacia atrás (nunca me salió en el colegio, de haber sido otra la situación me hubiera detenido a mirar la técnica), y cayó libremente sobre todos lo que estaban subiendo, ya que recién había llegado un subte, el cochecito cual misil teledirigido pasaba rozando las cabezas de las infortunados pasajeros que trataban de salir. No me quedé a ver el resto (que falta de solidaridad la mía), esquivé la entrada y decidí ir caminando al trabajo. Que manera de empezar el día!!!!!!!
Salí de casa sin ganas de salir, a la tercera cuadra ya quería estar adentro de nuevo, por lo que pegué la vuelta y emprendí el regreso. A las dos cuadras me paré, reflexioné en voz alta y me dije: boludo, tenés que ir a laburar, sino quien morfa hoy a la noche? Volví a pegar la vuelta y continué mi camino al subte. Hoy tenía para el pasaje (un avance). Llegué a la entrada, y me paré de golpe, con lo cual recibí un topetazo de alguien que venía atrás mío apurado, el cual recibió otro de otro que venía detrás y así en cadena había detrás de mí ocho personas tiradas en el piso puteándose mutuamente. Qué manera de empezar el día!!!! El último de la fila se levantó enojado, no pude escuchar lo que decía (últimamente no me escucho ni a mi mismo). Pero dio un violento empujón al que lo había detenido, este empujó al siguiente, este al siguiente y el último, el que estaba justo detrás de mí, empezó una aparatosa caída por la escalera de entrada al subte. Y yo? Yo había decidido volver a casa, por lo que no estaba dónde debía estar. Caminé lentamente el camino de vuelta pensando en que decir en el trabajo, cuando caí en la realidad de que hoy entregaban los tickets, ya no quedaba un cobre, las alcancías de los chicos estaban vacías, mis gatos no ahorran, por lo que si o si tenía que ir al trabajo. De última después que entregaran los luncheon me hacía el enfermo y me volvía. Media vuelta y de nuevo camino al subte. Lentamente, cada paso era una lucha, como si arrastrara una tonelada de acero en cada pie, lo cual teniendo en cuenta la velocidad que lleva la gente a primera hora de la mañana porque todos parecen ir corriendo una maratón para llegar tarde a cualquier lugar hacía que todos me empujaran, me golpearan , me insultaran y todos los aran que se les pueda imaginar. Por fin con gran esfuerzo llegué nuevamente a la entrada del subte, metí la mano en el bolsillo para buscar los 70 centavos del viaje de ida y.....oh, sorpresa!!!!! No estaban.... Me detuve de golpe, el que venía detrás de mí como velocista en 100 metros llanos se sorprendió de encontrarme parado, me eludió violentamente y fue a dar con una pobre señora que se empeñaba en subir con sus tres pequeños de la mano y un cochecito de bebé en la otra, cayó con toda su fuerza sobre un señor mayor que subía desprevenido tratando de abrir un paraguas (porque los paraguas no se abren cuando los necesitamos y se abren solos cuando no llueve?), este pegó media vuelta carnero hacia atrás (nunca me salió en el colegio, de haber sido otra la situación me hubiera detenido a mirar la técnica), y cayó libremente sobre todos lo que estaban subiendo, ya que recién había llegado un subte, el cochecito cual misil teledirigido pasaba rozando las cabezas de las infortunados pasajeros que trataban de salir. No me quedé a ver el resto (que falta de solidaridad la mía), esquivé la entrada y decidí ir caminando al trabajo. Que manera de empezar el día!!!!!!!
Monday, July 04, 2005
..cuando no queda nada...
Cuando no queda nada es porque no vimos bien, o bloqueamos nuestros ojos concientes de no querer ver. Cuando no queda nada es porque hemos tomado todo y está dentro nuestro. Siempre hay algo, quizás más cerca, quizás más lejos, en ese instante tenemos que acudir a nuestros sentidos mas profundos, aquellos que no describen los libros. Si no lo vemos cerremos los ojos para verlo que seguro allí estará, si no lo oímos, tapemos nuestros oídos y lo escucharemos, si no lo hueles, prueba con las manos, si no lo sientes prueba con los sueños. Si no lo sueñas, despierta ya, estará en frente tuyo.
Monday, June 27, 2005
..molinos de viento....
Hace cincuenta años que creía que luchaba contra molinos de viento, pero no era así, me dejaba atrapar en el remolino, me dejaba girar hasta revolver mis tripas de asco, vomitar toda la miseria y volver a chocar contra las aspas. Pero no se si realmente luchamos o nos asimos y giramos vertiginosamente hasta enloquecer nuestros sentidos y caer nuevamente derrotados a un costado, agotados, esperando el momento de recuperar fuezas y volver con la embestida. Las aspas de estos molinos son de acero, no son de tela, y en cada golpe se llevan vidas. Nos hicieron creer que los molinos de viento tenían aspas de tela, pero eran de acero bruñido con los cuerpos de almas inocentes y conciencias puras. Mi locura y mi obstinación me llevan siempre a una nueva embestida, hasta agotar el último instante en chocar, siempre de frente, hasta que no quede mas sangre. Mi amigo imaginario Oliverio Girondo me enseñó a transmigrar, y yo he transmigrado mi sangre por alcohol, mis lágrimas por arena, por lo que raspan cada vez que lloro, por lo que me enciendo cada vez que mi corazón late y por lo que sigo vivo gracias a las letras. Porque yo me suicido todos los días a través de las palabras, y vuevo a renacer al día siguiente para volver a suicidarme. Es cierto, hace tiempo que venimos luchando contra molinos de viento, pero nos mintieron, las aspas no son de tela, son de acero, entonces para derrotarlos necesitamos un cañón, y hasta ahora veníamos embistiéndolas con una lanza.
Wednesday, June 22, 2005
...empezar de nuevo....
Empezar de nuevo....cuantas veces? hasta cuando? en que momento nos damos cuenta que ya no hay mas puertas por abrir, cuerpos por explorar, escenarios para transitar? cuando nos damos cuenta que el telón se cerró para siempre? que no habrá reflectores que se enciendan, música que nos haga vibrar ni lágrimas por derramar? nos damos cuenta? o seguimos intentando en vano sublimar el verso para explorar otras almas, invadir otras mentes, iluminar otros rostros apagados por nuestra oscuridad. Cuando la oscuridad nos cubra quiero estar consciente para ser yo mismo el que ponga el fin a la historia. En silencio, sin palabras, solo gestos, mudos, infinitamente solitarios estertores de vida consumida por y para el escenario. Sin aplausos, sin bises, solo una inmensa lágrima que nos englobe y se escurra por esa hendidura que siempre crujía inoportunamente a nuestro paso y así escapar para siempre, hasta nunca, hacia el mas allá de las palabras y los gestos, para ser nada, por siempre.
Sunday, June 19, 2005
...ser mujer por un dia....
....quisiera ser mujer por un día, ser madre orgullosa, poder portar con hidalguía el vientre hinchado de vida y amor, sentir sus patadas, sentir y sufrir y gozar el dolor del parto, (y nosotros nos quejamos de dolores?) poder criar los hijos y morir por ellos. Quisiera llevar orgulloso el pañuelo de la vida, blanco y desafiante. Por qué no hay padres ni abuelos? Oh mujeres, son todo lucha y pasión y por eso son tan golpeadas, mutiladas y humilladas cobardemente por cobardes hombres sin testículos, eunucos cerebrales que sólo portan con orgullo el tamaño de la infamia. Hay que ser muy cobarde para golpear a una mujer y más cobarde si es posible para violarla. No merecen llamarse hombres y me da verguenza llamarme hombre ante semejantes bestias.Oh mujeres, sois del mundo la esperanza, y vuestro pecho la redención que cobija nuestro ser. Será por eso que las amo tanto y las seguiré amando..................
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